Confirma que era yo lo que transformaba el final del crepúsculo melancólico de tu día, acaricia con los guantes del terciopelo de la fe tu espinado y deprimido corazón, cansado ya de hacer residir livianas almas y sus livianas vivencias en su propio camino, de liderar quizá, la raíz del rosal que trasporta sus conciencias, sus almas, su inteligencia. Cada noche avanzas hipnotizándote con los rayos de luna, iluminando lo que para ti siempre han sido sombras, utilizando vanas distracciones para no pensar e intentando olvidar que alguna vez creíste no avanzar solo... Juntos, con el mismo rumbo, con el mismo fin, en el mismo mundo. Cansado ya de cargar tu caja negra de sentimientos y aun más agotado de cargar con las que te fueron entregadas sin tu consentimiento, la luz de luna crudamente confirma que tu sombra yace solitaria, incrustada bajo tus pies intentando no despegarse de ti. Ya es de noche y solo ves tu sombra sobre el asfalto, un tímido rayo de luna se acerca... acaricia tu rostr...