Hoy, a pesar de que no fuimos los mejores amigos y de que no soy parte de tu circulo familiar, me asegure de preguntarle a Dios si tenias a tu lado personas que para ti significaran eso y mucho mas, me dijo que si, que hoy están junto a ti, para despedir tu cuerpo y abrazar tu espíritu, no para olvidar sino que para recordar, que siempre han estado aquí junto a ti y que así continuaran por el resto de sus vidas por que llenaste días de simpatía y amor, esfuerzo y abnegación para recoger lo mejor que podías en el camino, extraer de tus experiencias la sabiduría y entregársela a los que mas te quisieron en vida, a tu familia y amigos. Ahora en esta nueva etapa planeamos devolver la mano y hacer mutuo tu sentimiento mediante Dios en nuestras Oraciones diarias, pidiendo también que junto a tu descanso eterno del ajetreo diario de la vida, continúes apoyándonos tal como lo hiciste hasta el último minuto de tu alma en esta tierra, que ahora mucho mas cerca de Dios se hace mas fuerte y podero...